La semana pasada escribimos sobre una posible subida vertiginosa del Nasdaq 100.
Este gráfico resume bien lo que dijimos en ese artículo:
Fuente: A Wealth of Common Sense, Ritholtz
La pregunta lógica que surge a continuación (y que mucha gente se ha planteado) es la siguiente: ¿Se trata de una burbuja?
Los «locos años veinte» fueron una burbuja. Los años cincuenta no lo fueron. Japón fue una burbuja. El boom de las puntocom fue una burbuja.
Esta puede ser una pregunta difícil de responder porque todo el mundo sabe cuándo estamos en una crisis financiera, pero a la gente no se le da muy bien detectar las burbujas.
Mucha gente da por hecho que esta es la próxima burbuja de las puntocom. Puede que tengan razón. Ya lo veremos. Pero vale la pena hacer una comparación entre ambos periodos para comprender mejor los fundamentos subyacentes.
Mark Marex, de Nasdaq, escribió un artículo de investigación titulado «¿Es la IA otra burbuja para el Nasdaq 100?», que trata de responder a esta pregunta.
En aquel entonces había muchas más empresas que no eran rentables:
Fuente: A Wealth of Common Sense
Hoy en día, las empresas son más rentables y presentan mayores rendimientos sobre beneficios.
Además, actualmente registran márgenes más elevados:
Fuente: A Wealth of Common Sense
Las valoraciones son hoy en día mucho más razonables si se tienen en cuenta los distintos rangos de ratios PER en los que se sitúan las empresas, en comparación con lo que ocurría a finales de la década de los noventa:
Fuente: A Wealth of Common Sense
En 1999, más del 76 % de las acciones del Nasdaq 100 tenían ratios PER de 60 o más. Hoy en día, solo representan el 18 % del total.
No eran solo unas pocas acciones tecnológicas las que estaban sobrevaloradas durante la burbuja puntocom. Era prácticamente todo el mercado de acciones tecnológicas.
Sea correcto o incorrecto, bueno o malo, el Nasdaq está mucho más concentrado hoy que en 1999:
Fuente: A Wealth of Common Sense
La mayoría de las empresas tecnológicas de gran capitalización simplemente han absorbido a la competencia, por lo que hay más diversificación subyacente de lo que se cree.
Por supuesto, quizá no sea justo establecer comparaciones con la que posiblemente sea la mayor burbuja de la historia del mercado bursátil estadounidense.
El mero hecho de que no sea mayor que la mayor burbuja no demuestra que la situación actual sea o no una burbuja. Quizá solo se trate de una burbuja a menor escala.
Sin duda, eso es posible.
Sin embargo, si se trata de una burbuja, es la manía más lógica de la historia.
Basta con fijarse en el crecimiento anualizado de los beneficios del Nasdaq 100 en los últimos 5, 10, 15 y 20 años:
Fuente: A Wealth of Common Sense, Ritholtz
Un crecimiento de los beneficios de dos dígitos durante un periodo tan prolongado demuestra que los fundamentos están acompañando esta tendencia. Los precios no están necesariamente desconectados de la realidad.
A continuación, se muestran las rentabilidades anuales del Nasdaq 100 en los mismos periodos:
Últimos 5 años: +17,5 %
Últimos 10 años: +21,9 %
Últimos 15 años: +19,1 %
Últimos 20 años: +16,3 %
No se trata de una relación perfecta de uno a uno. Pero un crecimiento anual de los beneficios del 14 % en los últimos 20 años, junto con unos rendimientos anuales del 16 %, es algo difícil de superar.
La mayoría de las burbujas de activos implican una suspensión de la incredulidad en lo que respecta a los precios y los fundamentos.
No estoy diciendo que el mercado no pueda caer. Puede hacerlo.
No estoy diciendo que el mercado no pueda desplomarse. Puede hacerlo.
Pero lo que sí digo es que este es uno de los auges más difíciles de predecir debido al hecho de que los beneficios están aumentando al mismo ritmo que los precios.
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Considere este y otros artículos como marcos de aprendizaje y reflexión, no son recomendaciones de inversión. Si este artículo despierta su interés en el activo, el país, la compañía o el sector que hemos mencionado, debería ser el principio, no el final, de su análisis.
Lea los informes sectoriales, los informes anuales de las compañías, hable con la dirección, construya sus modelos, reafirme sus propias conclusiones, ponga a prueba nuestras suposiciones y forme las suyas propias.
Por favor, haga su propio análisis.
Ben Carlson, CFA es Director de Gestión de Activos Institucionales de Ritholtz Wealth Management. Autor de los libros A Wealth of Common Sense: Why Simplicity Trumps Complexity in Any Investment Plan y Organizational Alpha: How to Add Value in Institutional Asset Management, en 2017, fue nombrado en la lista de asesores financieros de Investment News 40 Under 40. En A Wealth of Common Sense trata de explicar las complejidades de los diversos aspectos de las finanzas de manera que todo el mundo pueda entenderlos.
Fuente / Autor: A Wealth of Common Sense / Ben Carlson
https://awealthofcommonsense.com/2026/05/is-this-a-bubble-2/
Imagen: The Wall Street Journal
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